martes, 26 de agosto de 2014

Pasos. Jerzy Kosinski


La violencia percibida en el exterior (en los demás). Pero también la violencia en la mente de quién observa y convive con el entorno. Por su aceptación, no pasiva, sino indiferente. O mejor dicho: una consciencia acostumbrada a la violencia, como un animal adaptado a un medio difícil. Igualmente, violencia en la consciencia del escritor que toma decisiones y construye una historia pro algún motivo y decide qué quiere contar: una muestra alegórica, una descripción de cierta parcela de la realidad, un punto de vista ante las cosas como una manifestación de su mundo interno o una especie de sueño simbólico.

Pasos es una novela muy extraña en el que cada cuadro desagajado del conjunto presenta una escena en donde siempre alguien pierde algo y otra persona muestra indiferencia y el lector debe compartir ese sentimiento para seguir adelante: cada escena es un paso hacía un lugar que no está del todo claro. Al mismo tiempo es bella de un modo desagradable, en cuanto que la belleza tiene algo de sobrecogedor y adormilante. Algo, como la Ofelia de Shakespeare, produce un cierto placer en el dejarse llevar por las descripciones enrarecidas de las experiencias sexuales, entendiéndolas de un todo completo (el amor también),  a través de las cuales se construye los cimientos de la vida del narrador. Unas relaciones difíciles, eso sí, basadas en la excitación y la insensibilidad: el miedo.

Pero eso sí, en este mundo violento, egocéntrico, de pasiones basadas en las carencias, de exaltación de la sensualidad y todo eso hay algo de rebeldía y de verdadera libertad encarnada en estos personajes que se agarran a sus problemas como un bote salvavidas. No obstante, es una novela rara que tiene de contemporánea (está escrita a finales de los 60s) algo de carencia. Como una inauguración de lo de ahora: lo plástico, lo visual, lo no-reflexivo. 




.....................

isolagnosis.blogspot.com.es

www.facebook.com/isolagnosis

lunes, 25 de agosto de 2014

El Heresiarca y Cía. Guillaume Apolinaire.


Apollinaire no se tomaba en serio la escritura, pero si el arte (o más que el arte, el proceso creativo). Para él, escribir era un juego que consistía en darle la vuelta a lo convencional, a las ideas intelectuales y divertirse. Pero al mismo tiempo su obra se mezcla con una percepción altamente sensible de su entorno que convierte el juego en una forma superior de arte en el que "lo sublime" aparece al mismo nivel que lo ordinario, lo común, lo grotesco o lo escatológico: nacía el arte contemporáneo, las vanguardias, lo que después se llamaría la revalorización de la cultura popular masiva (etc) que condujeron sutilmente hacia las formas de consumo masivo, el pop...

Su vida ya se ha contado ya algunas veces, pero siempre tiene interés: dedicado casi completo al arte y a la contemplación hedonista, es uno de los poetas más auténticos de principios del siglo XX y una persona activísima. En 1914 (apenas iniciada la guerra) se enroló como voluntario (eso sí, afirmando que quería la victoria de Alemania -siendo francés- porque eso significaría "la victoria del cubismo") y resultó herido en la cabeza. Una trepanación pareció curarlo y comenzó a escribir de nuevo, pero su enorme cuerpo quedo debilitado y murió tras la epidemia de gripe de 1918.


Este volumen de cuentos (menores) fue el primer libro (si olvidamos la gamberrada de Las once mil vergas) publicado por el inquieto Apollinaire. En él recopiló la mayor parte de sus cuentos dispersos en revistas y diarios. Si bien los cuentos no son excelentes, en cada párrafo siempre se encuentran algunos rasgos de eso que en Apollinaire puede llamarse genialidad y que es su capacidad para convertir en mítico lo ordinario.

Los cuentos, de tono digamos divertido, pueden dividirse en tres grupos:


  • divertimentos contra la Iglesia y el judaísmo;
  • relatos costumbristas exóticos producto de sus conocimientos de etnias y culturas ( y de su imaginación también);
  •  y unos relatos fantásticos llenos de humor negro que por momentos bordea la sátira y la ciencia ficción. 


La crueldad entra también entre las palabras que podríamos utilizar para describir estos cuentos, pero también la sensibilidad y la emoción, un todo completo que refleja la visión del mundo de un niño en un entorno adulto: el mundo como un absurdo.


-¡"Babo"! No habée usted tanto, usted es la luna a pesar de sus tres cojones, ¡nom di dios! ¿Nunca ha hablado con una silla? ¿No? Pues bien: pregúntele a una silla ¿Qué es un hombre? "Es un culo, al parecer", contestará. Pregúntele a un banco: ¿Qué es una mujer? "Es un culo al parecer", contestará. Pregúnteles al escabel o a la banqueta: ¿Qué son un mucamo y una mucama? "son dos culos, al parecer" contestarán. Pregúntale al sillón del párroco: ¿Qué es un cura?¿qué es su sirvienta? ¿Qué es la sobrina del cura? ¿Y la amiga de Rawaye-Jonceux? "Con este último hacen cuatro culos u ocho nalgas, al parecer", contestará. Pero, ¡Nom di Dio! usted no sabe ni siquiera eso, usted ,que tiene tres cojones. Hace falta mucho más que eso para lograr el quorum y conformar al cielo. Vamos, un poco de guitarra aquí, ¡nom di dio!... ¿Que vlo-ve?

Nuestro burro tiene cuatro patas blancas.
¿Y las orejas...? Adivinadlo.
Y el agujero del culo muy negro,
muy negro, como el carbón.

-¡Cállese! -exclamó el "babo"-. Yo solamente quiero acostarme con la Chacesse...






.....................

isolagnosis.blogspot.com.es

www.facebook.com/isolagnosis




domingo, 17 de agosto de 2014

El amhor, los orsinis y la muerte. Néstor Sánchez



El viaje no como crecimiento o ampliación de la existencia, sino como el final de algo: la ausencia (las ausencias) con las que se abre el libro: un prólogo que consiste en cuatro imágenes primarias y las ausencias. 

En plural, porque los viajes son múltiples y en todos se pierde algo: el viaje al centro de la ciudad, el recuerdo del viaje a Lima, la marihuana, la música, la huida, la india y el viaje de la muerte o del que sabe que morirá. Lo otro son las imágenes asociadas que articulan un texto complejo que es una novela y a la vez otra cosa diferente: un estudio del lenguaje, o una puesta en practica de cómo a través del lenguaje nos apropiamos de la realidad o cómo una realidad determinada exige una realización léxica en un lenguaje que no existe.

La literatura como herramienta de conocimiento, de relación con el entorno, que plantea (propone o sugiere) otro modo de comprensión de un acontecimiento, porque seguramente a la primera (segunda o tercera) lectura de El amhor, los orsinis y la muerte el lector que busque historias no terminará de atar los hilos. Un libro complejo, repito, al menos desde cierto punto de vista, pero que al mismo tiempo solo "narra" unos acontecimientos sencillos. Pero entonces, ¿qué ocurre con este libro de Néstor Sánchez?


El libro nace del planteamiento profundo de alguien que creía firmemente en la imposible separación del arte y la vida y de alguien que quería agotar todos los caminos. De hecho, poco le quedaba por escribir a este bailarín de tango reconvertido en un perseguidor del conocimiento y de la inmortalidad. Él mismo lo dijo en alguna ocasión: nunca había escrito algo que no fuera autobiográfico.

Y así fue la propuesta literaria más radical que se ha planteado en castellano, eso sí, nadie se ha atrevido después a seguir su camino. Como la frase make me a mask, que se repite constantemente en la novela, si Baudelaire dijo que la naturaleza era un bosque de símbolos, la literatura es un disfraz que esconde la naturaleza "que posee una tendencia irremediable hacia lo decorativo, hacia el disfrazamiento interminable, hacia la eterna mascarada en la que vive". En este caso a través del lenguaje, que no podría asegurar si es un retorno a lo que las palabras escondían o una expresión de los escondido. Pero sí, el lenguaje es el protagonista: el modo en el que el lenguaje se relaciona con lo vivido: la experiencia.

Un ejemplo:

como si haber recibido desganado su pie de perfil con algo que escapaba de cuadro fuera no haber estado nunca del todo (nunca disponible) porque cada nueva vez algo escapaba de cuadro. 

como si en última instancia eso representaba una prueba a favor, un síndrome invertido de la gambeta: mandarse mudar de su pie, de cuadro, del set, de los camarines algo penumbrosos inmediatos al set rumbo a su rancho californiano de Acapulco sobre un coche abierto y multado y una vez allí, con la cara paspada y fiel a cada uno de lso más insignificantes detalles, memorizar que termina de llegarse a toda velocidad en un coche abierto al sol del mediodía antes de quitarse con un unico ademán esa décima de saco sobre el hombro derecho, pedir un té achuchado y perplejo por la hora de pedirlo

con regusto a té y sin fósforos haberse internado sin mucha naturalidad a través de la gramilla del jardín en su espléndido rancho de acapulco hacia el único rincón sin césped solo y perplejo entre las tunas hasta que zumben las abejas y entonces tenderse poco a poco sobre la tierra resplandeciente: con loz brazos extendidos acostarse boca arriba y cerrar los ojos, cerrar por completo los ojos en medio de las abejas y comprender (distrayéndose de todo lo que nos distrae), con la respiración normal entre las tunas soleadas de Acapulco haberse sentido en condiciones de resolver, inmediatamente, el enigma del universo





.....................

isolagnosis.blogspot.com.es

www.facebook.com/isolagnosis



















domingo, 10 de agosto de 2014

Antología bilingüe. W. B. Yeats (II)



Yeats es uno de los poetas representantes de la lengua inglesa: uno de los pilares de la cultura anglosajona contemporánea... pero Yeats era irlandés y su obra es puramente irlandesa, lo que significa que libre del espíritu colonial de los ingleses y ajeno al Destino manifiesto americano, su obra no pretende imponerse, lo que significa, también, que por concretos sus poemas (sobre todo cuando el escritor se deja llevar por lo que el ambiente le sugiere) pueden resultar difíciles de reinterpretar.

Sin seguir los pasos físicos del poeta no pueden entenderse del todo versos como "la piedra dura de Galway" o "o el paño gris de Connemara".

He de decir que pude visitar Irlanda durante un mes y durante todo ese tiempo llevaba en el bolsillo la Antología Bilingüe de Yeats (libro que ya había leído pero en el que no terminé de entrar) y al mismo tiempo que el clima y los paisajes irlandeses reconvertían y añadían significados a sus versos, la lectura del libro también provocaba una reinterpretación y profundización en el paisaje irlandés. Lo coloreaba.


Un ejemplo simple: la mención de las gaviotas, la piedra y el viento, en Yeats expresan cosas totalmente diferentes a lo que el lector (yo) construye al permitirse de la evocación de sentimientos asociadas a su imagen mental de sus (mis) gaviotas, su (mi) piedra y su (mi) viento. En determinados casos esta vinculación del ser humano con el paisaje y con las emociones expresadas en sus poemas puede dificultar la lectura o provocar, simplemente, demasiadas contradicciones. 


Y digo esto porque Yeats es un poeta complejo que va de la emoción al simbolismo, de la razón al arrebato mistico, pero que independientemente de lo que expresen sus poemas, se define a través del paisaje que le rodea, por eso Yeats es el poeta de Irlanda, no de sus costumbres y del espíritu de sus habitantes, sino el poeta de Irlanda como trozo de planeta, el paisaje, la tierra, el cielo, el mar, el clima... pero un paisaje que es una incógnita y al que el poeta mira con cierta incertidumbre. 



La isla del lago Innisfree.

Me levantaré e iré ahora, iré a Innisfree;
Construiré una cabaña pequeña, de barro y cañas
Tendré allí nueve surcos de habas y un panal de abejas,
Viviré solo bajo el claro de los altos zumbidos

Y allí tendré paz, porque la paz cae lentamente
Desde los velos de la mañana hacia donde los grillos cantan
Allí la medianoche es clara, la luna un resplandor púrpura,
Y la tarde se llena de alas.

Me levantaré e iré ahora, para siempre, noche y día
Escucho al agua del lago besar suavemente la costa
Mientras me detengo en el camino, o en el asfalto gris,
En lo profundo del corazón, la escucho.


No habrá segunda Troya 

Por qué habría de culparla por llenar mis días
de miseria, o de que últimamente
enseñara a hombres ignorantes la violencia,
o lanzara las calles pequeñas contra las grandes.
¿Acaso era igual su valor a su deseo?
¿Qué podría haberla apaciguado con una mente
cuya nobleza hacía simple como el fuego,
con una belleza como un arco tendido, de un tipo
que no es natural en esta época
alta y solitaria y muy severa?
Y, ¿qué podría haber hecho, siendo ella quien es?
¿Había una segunda Troya que ella pudiera hacer arder?

La máscara

"Sácate esa máscara de oro inflamado
y ojos de esmaralda"
"Oh, no querido mío, te atreves demasiado
al buscar sin son los corazones desmandados
o sabios, mas no frios."

"Habrías de hallar lo que allí hay que hallar,
el amor o el engaño."
"La máscara fue lo que ocupó tu mente
y luego hizo latir tu corazón,
no lo que está detrás."

"Sin embargo, como no quiero que seas mi enemiga
debo inquirir."
"Oh, no querido mío, deja esas cosas como están.
¿Qué importa que solo haya
fuego en tí y en mí?".

















lunes, 4 de agosto de 2014

Pan. Knut Hamsun


Con esta novela, Knut Hamsun cierra su primera trilogía de juventud en la que plantea diversas perspectivas del ser humano que intenta escapar de la modernidad.

Si Hambre fue la expresión de la ciudad como entorno problemático y Misterios el conflicto entre el individuo y la sociedad, en Pan aparece por primera vez uno de los temas recurrentes del escritor noruego: el retorno al campo. La naturaleza y el mito de la edad dorada como una nueva Arcadia donde el ser humano que rechaza la cultura encuentra su verdadera expresión.

Pan era el semidios de los pastores y rebaños. Representaba la fertilidad y la sexualidad masculina, se dice que dotado de una gran potencia y apetito sexual, perseguía por los bosques a ninfas, muchachos y otros animales sin discernir demasiado: la voracidad como celebración. Pero Pan también era el dios de la brisas, del amanecer y el atardecer. Cazador, curandero y músico, representaba el crepúsculo y el hedonismo y era especialmente irascible si se le molestaba durante el sueño: el espíritu de la naturaleza salvaje. También fue el ultimo Dios pagano que quedó vivo: cuenta el mito que poco antes del surgimiento de Jesucristo en la cultura romana, cuando un pescador fue a faenar, una extraña niebla le envolvió. Allí escuchó una voz que le dijo: "El gran Pan, el último de los dioses, ha muerto".


Al igual que los jesuitas planteaban la imitación a Cristo, el retorno a la naturaleza significa también la adoración al dios salvaje la imitación de Pan: lo que quiere decir que volver a la naturaleza no es convivir en armonía con el entorno, sino formar parte de ella: el retorno a lo primitivo: ser primario: el contacto profundo con el instinto, la veneración del placer... en otras palabras, entregarse a la sensación. Pero también significa algo más: la convivencia con la violencia y la muerte.

El ser humano no podría dar un paso regresivo de tal envergadura porque el sentimiento de pérdida sería demasiado grande. Sobre ese conflicto (el individuo que busca la liberación y la sociedad imaginada y aprendida que vive dentro de él como un "super yo" represor) trata esta novela, y también sobre el amor primario y sus contradicciones sociales, claro.






.....................

isolagnosis.blogspot.com.es

www.facebook.com/isolagnosis






viernes, 18 de julio de 2014

Tao Te King. Lao Tse


Pocos textos tan sencillos en la historia de la humanidad. Por su simpleza, cualquiera infravaloraría el contenido que encierra la obra de Lao Tse... y por su ambigüedad se exagera, dando pié a que muchos puedan reinterpretarlo para aprovecharse de los demás y sacar un beneficio a su costa...

Hay quien dice que la teoría más simple es la verdadera (no es cierto) pero en este caso encontramos en el Libro de la Sabiduría de Lao Tse (pretencioso nombre occidental) una llave, una pieza perfecta como un círculo, un cuadrado o un triangulo, un motivo que nos permite construir un sistema a su alrededor... pero cuidado, una base verdadera no garantiza la pureza del sistema. Lo advierten los mismos taoístas: el Tao no es una filosofía, ni una religión, los monasterios y los gurús son mentira, si quieres conocer lo que es el taoísmo solamente hay una opción: leer el Tao Te King.

¿Pretende alguien conquistar el mundo y hacer lo que quiera con él?
No veo cómo podría tener éxito.
El mundo es un recipiente sagrado que 
no puede ser manipulado ni dominado.
Manipularlo es estropearlo, 
y dominarlo perderlo.

Su simpleza es abrumadora: "del tao se puede hablar, pero no del Tao eterno, pueden nombrarse los nombres, pero no el nombre eterno". Hay algo que nos es desconocido y nunca vamos a comprender, precisamente, porque formamos parte de ese algo: lo que ocurra con "eso desconocido" nos afecta directamente y nuestros actos le afectan a directamente a "eso que no podemos atrapar". Heidegger lo explicó en Tiempo y ser de un modo más complejo sin predecir la conclusión a la que llegaban sus reflexiones: no somos observadores objetivos, formamos parte del universo: no podemos vernos desde fuera...

Comprender esta idea resulta desagradablemente prosaico si lo comparamos con la intuición taoista llena de poesía, sugerencias y ambigüedades: el texto de Lao Tse no son mandamientos que seguir para alcanzar la sabiduría, sino una invitación a descubrir por uno mismo la relación entre lo interior y lo exterior, la individualidad y el entorno: la conclusión es cierta y aplastante, simple por verdadera: nuestros actos tienen consecuencias, nosotros y el mundo que conocemos somos el resultado de acciones y fuerzas del pasado y al mismo tiempo somos acciones y fuerzas del pasado en el futuro: estamos inmersos en la cadena de consecuencias y nuestras acciones tienen repercusiones en nosotros mismos, en los demás y en el mundo que nos rodea. Ser Taoista es ser responsable con uno mismo, con los demás y con el entorno, por eso el "no-hacer", por eso "el regreso a lo primigenio", el "no dejar huella". Controlar las consecuencias de nuestras acciones es lo único posible, pero quizás para el occidental eso suponga tanta responsabilidad preferimos relegarlo al mundo de la excentricidad.

Sin salir más allá de tu puerta, puedes conocer los asuntos del mundo.
Sin espiar a través de las ventanas, puedes ver el Camino del Cielo.
Cuanto más lejos vas, menos conoces.
Así pues, el Sabio conoce sin viajar, ve sin mirar, y logra sin Actuar.

(...)

Aprender consiste en acumular conocimiento día a día;
la práctica del Tao consiste en reducirlo día a día. 
Sigue reduciendo y reduciendo hasta alcanzar
el estado del no-hacer.
No-hagas, y sin embargo, nada queda sin hacer.
Para ganar el mundo, se debe renunciar a todo. 
Si se tienen todavía intereses personales que servir, 
nunca se será capaz de ganar el mundo. 

Para quienes son conscientes de la necesidad de parar el progreso, ya en la antigüedad hablaban del rechazo de Lao Tse, quien nació anciano convertido en un mito, sobre la construcción de puentes, entendiéndolos como un atentado sobre la naturaleza, una ofensa al Tao. Y esto da que pensar que siempre hay alguien que va más allá y al final parece que todos son límites autoimpuestos para sentirnos cómodos, aunque esto sería otro tema...

Si Lao Tse, la persona física, existió o no eso no importa. Como Jesucristo o como Homero, existe el mito y existe también lo que dijeron que dijo. Tomando los relatos legendarios de su nacimiento, el sabio respiró por primera vez el aire de  la aldea de Kiu-Yen 600 años antes de Jesucristo. Cuenta la tradición que su madre, también virgen por cierto, lo llevó en su vientre durante 80 años y que le dio a luz desde la axila izquierda, una vez que un rayo de luz se introdujo en su boca cuando descansaba bajo la sombra de un ciruelo.

Lao Tse el viejo, que nació con los cabellos blancos y el rostro arrugado, 90 años después se encontró con Confucio, quién fue a buscarle para entrevistarse con él y descubrir por sí mismo (la gran enseñanza del Tao) si lo que decían del gran sabio era cierto. Dijo de él: " al animal que corre por la tierra se le atrapa con una trampa, al pez que nada en las aguas se le pesca con una red, al pájaro que vuela por los cielos se le caza con una flecha, pero al dragón que se remonta por encima de las nubes yo no sé cómo atraparlo. Yo he visto a Lao Tse, él es como ese dragón". De nuevo repito, no importa si esta historia es real o falsa, ha pasado de generación en generación.


El libro que dicen que escribió este gran sabio es como lo que describe: inaprensible. La razón, la emoción y la intuición deben colaborar estrechamente para no perderse en sus palabras y aún así, estas tres herramientas no son suficientes para descubrir el misterio del Tao. Hace tiempo mi padre me aconsejó que no me definiera en negativo, es decir, por lo que no soy, pero en algunos casos parece el único modo de atrapar lo inaprensible: el Tao Te King no es un libro de religión, pero trasluce cierta religiosidad; no es un libro de ética, pero señala un camino moral; no es un libro de filosofía, pero es la única filosofía que encuentra una pequeña piedra de verdad; y no es un libro de poesía, pero todos sus pajes son bellos, armónicos, delicados y sugerentes. Es  un libro lleno de contradicciones, pero a la vez es el texto de la humanidad más coherente, y en cierto sentido, es todo lo que uno quiera ver en él, pero también la manifestación de una verdad inconsciente, sencilla y aplastante, de un camino al que acercarse o del que alejarse, con la vaga sensación de que ese camino es uno mismo.

El gran Tao es universal como una corriente.
¿Cómo puede ser desviado a la derecha o a la izquierda?
Todas las criaturas dependen de él, y no niega nada a nadie. 
Lleva a cabo su labor, pero no se la atribuye.
Todo los viste y alimenta, pero no enseñorea sobre nada:
Así, puede ser llamado "lo pequeño".
Todas las cosas retornan a él como a su hogar,
pero no se erige en su dueño:
Así, puede ser llamado "lo grande".
Precisamente porque no desea ser grande, 
su grandeza se realiza plenamente.

"La acción expresada en la no-acción", "la unidad manifiesta en la diversidad", "el camino infinito", son intentos de definir el Tao. El Tao no es un dios, ni una ley, es algo que es nosotros mismos y a la vez es algo que recorremos, algo en lo que estamos y en los que somos y algo a lo que no podemos acceder. Pero no nos olvidemos, el taoísta no es un metafísico, es alguien que quiere encontrar el camino verdadero, que quiere pasar por el mundo sin dejar huella, alguien para quien el humor es el lenguaje con el que relacionarse con el mundo y asumir sus contradicciones: cuenta una vieja historia que un maestro taoísta, después de muchos años de experiencia y trabajo interior, recibió la iluminación sobre la verdadera naturaleza del tao (si es que estas palabras occidentales valen para explicar el proceso). A punto de morir, en su lecho, varios discípulos le preguntaron: ¿Podrías decirnos en este momento que es el Tao verdadero? El anciano abrió lentamente los ojos y con una sonrisa en los labios contestó: es sencillo, el Tao verdadero es el Tao verdadero. Después murió.

Cuando se abandona lo aprendido, desaparecen las contrariedades.
¿Qué diferencia hay entre "eh" y oh"?
¿Qué distinción puede hacerse entre "bueno" y "malo"?
¿He de temer lo que los demás temen?
¡Vaya tremendo sin sentido!
Todo el mundo está alegre y sonriente, como si festejaran el sacrificio de un buey, como si subieran al Pabellón de la Primavera; tan sólo yo permanezco tranquilo e impasible, como un recién nacido que todavía no ha sonreído. 
Sólo yo estoy desamparado, como quien no tiene hogar al que volver.
Todo el mundo vive en la abundancia:
sólo yo parezco no poseer nada. 
¡qué loco soy!
Todos son brillantes, ¡Tan brillantes!
Sólo yo estoy oscuro, ¡Tan oscuro!
Todos son agudos, ¡Tan agudos!
Sólo yo estoy callado, ¡Tan callado!
Suave como el océano, son propósitos como las ráfagas del vendaval.
Todo el mundo está encauzado en lo suyo, 
sólo yo permanezco obstinado y marginal.
Pero en lo que soy diferente a los demás 
¡es en saber sustentarme del Tao!







.....................

isolagnosis.blogspot.com.es

www.facebook.com/isolagnosis

















martes, 17 de junio de 2014

La extravagante cruzada de un castrado enamorado. Fernando Arrabal


Se podría analizar este libro como quien estudia a los poetas del siglo XI que desarrollaron los tópicos del Amor Cortés: un idealismo amoroso que se vuelve en contra del sujeto enamorado y limita la libertad de la persona amada, un amor  que lo imposibilita.

Más o menos, todo en esta historia de amor sublimado encaja con los parámetros amorosos de los poetas provenzales:
  • El origen cortesano de la Dama, que la obligaba a residir en un lugar físico determinado, corte señorial, castrum o burgo, y que la convierte en parte de la élite urbana, es para Arrabal  un manicomio de incurables, del que nadie puede salir. 
  • La total sumisión del enamorado a la dama (por una transposición del amor de las relaciones sociales del feudalismo, el enamorado rinde vasallaje a su señora), es una de las características del narrador del relato: que se recrea en ese extraño y perturbador "sufrimiento gozoso" a pesar de el rechazo continuo de su amada...
  • También aquí, para el narrador, la amada es siempre distante, admirable y un compendio de perfecciones físicas y morales. Si bien... 
  • El tópico del estado amoroso, por transposición a la imaginería religiosa, es una especie de estado de gracia que ennoblece a quien lo practica, se reproduce exactamente igual en la novela.
  • Para los desarrolladores del Amor Cortés el enamorado puede llegar a la comunicación, con su inaccesible señora, después de una progresión de estados: suspirante (fenhedor, en occitano), suplicante (precador), oyente (entendedor) y amante (drut), pero el castrado narrador de esta novela (castrado en su valor simbólico) solamente llega en la práctica al grado Fenhedorengañándose a sí mismo al entendedor y al drut, a través de una duplicación de su personalidad manifestada en otro de los protagonistas. Un lío.  
  • El Amor Cortés se trata, frecuentemente, de un amor adúltero. Por lo tanto, el poeta oculta el objeto de su amor sustituyendo el nombre de la amada por una palabra clave (senhal) o seudónimo poético. Aquí igual, en cierto sentido, al tratarse del amor de un médico psiquiatra por una de sus pacientes. En fin.
Pero en realidad, hay algo importante que aleja esta novela de los poetas corteses: la ironía (bueno hay muchas cosas más que la diferencian).  Pero una rara ironía que en Arrabal roza lo real, lo verdadero, lo no irónico, como una manifestación forzada de un sentimiento profundo que la mayoría oculta y que al escritor no le importa incluso ridiculizarlo. 


Esta novelilla de Arrabal es como un mal sueño, aunque tenga gracia, y ya dijo Freud que todos los personajes de un sueño son manifestaciones en del inconsciente. Aquí está bastante claro, eso sí, no sé si Arrabal lo decidió conscientemente o se dejó arrastrar por una serie de imágenes extravagantes y le salio esta historia. 

Es verdad que en España lo posmoderno y rupturista queda siempre como un grito brusco y forzado y esta novelilla es también un ejemplo, que aunque tenga cierta profundidad, no deja de ser a ratos algo gracioso y a ratos algo aburrido. Eso sí, lo mejor son los epítetos románticos con los que el narrador apela a su amada: unos ejemplos: 

Cecilia, mi firmamento de cabellos de oro
            mi firmamento de encajes estremecidos
            mi mariposa de menta y mirra
            mi paraíso nacarino
            mi torrente de perlas
            mi mar de madréporas
            mi perfume exasperado
            mi retazo estremecedor del paraíso
            mi pajarito de las islas
            mi éxtasis sin fin
            mi nostalgia estremecedora,
            mi purísima azucena
            mi horizonte profético
            mi cítara celeste
            mi espejismo vertiginoso (quizás el mejor, ¿no?)
            mi mar inmóvil
            mi incurable predilecta
            mi sustancia amorosa
            mi novia predestinada
            mi camino de jazmín
            mi cielo de invierno
            mi aureola de diademas
            mi licor de juventud
            mi gaviota hospitalaria
            mi campanita de eternidad
            mi media noche infinita
            mi reina de noviembre
            mi guirnalda de nostalgias
            mi dote acicalada
            mi porvenir de bolillo
            mi cáliz de serenidad
            mi ferviente primavera
            mi inviolable misterio
            

Y bueno, esto es solamente un resumen. Es infinito.