domingo, 9 de septiembre de 2012

El alma se apaga. Lajos Zilahy.


No era un genio Lajos Zilahy precisamente. Un escritor de oficio, que no lo hace mal. Bueno, lo hace bien. Escribe novelas, cierra tramas, construye personajes, esas cosas. A veces incluso profundiza en los comportamientos, percepciones y sentimientos humanos. Pero no va mucho más allá de lo que supone elaborar una novela sensata y leíble y por momentos con una visión del mundo un tanto mediocre y simplona. Que también tienen su mérito. Supongo.

Es curioso y significativo que fuese uno de los escritores más leídos en España durante las décadas de los 30 y 40 del siglo XX. No sé si tiene que ver eso con que en España apenas existan buenos novelistas. O que sólo dejaban leer novelas que no se salieran mucho del tiesto...


Este libro tiene su mérito incluso, porque se aleja del romanticismo de sus primeras novelas como Primavera mortal o Cárcel del alma, para ofrecer una novela intimista sobre la recuperación del pasado y la búsqueda del presente en los recuerdos que desaparecen.

Pero además El alma se apaga cuenta de nuevo la historia de Estado Unidos, de los inmigrantes que dejaron su país huyendo de la pobreza para construir un mundo que prometía democracia universal, progreso y el triunfo del esfuerzo. Algo que ya parece muy antiguo, por cierto.


3 comentarios:

  1. La persona de la foto no es Lajos Zilahy sino Henri Troyat.

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    1. Cierto, muchas gracias. Disculpas por la confusión

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  2. La persona de la foto no es Lajos Zilahy sino Henri Troyat.

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